Tic tac, suena inexorable el paso de los momentos, tic tac. Nos perdemos en la prisa y vagamos por la desidia, nos ahogamos en el cansancio. Olvidamos sonreír, disfrutar, querer. Y cuando llegan los momentos tristes, sólo hay quejas y lamentos, incluso reproches.
Es urgente todo, nada puede esperar, hasta que la vida te pone en tu sitio y te enseña lo importante de verdad, y ese momento es muy revelador, a la par que muy jodido, porque ya no hay vuelta atrás, nada de lo importante que has obviado por cosas que ni recuerdas puede volver, y ese momento es muy jodido.
Hay que aprender a volver a aprender, pero ahora centrados en lo importante, el dinero y el reconocimiento no te van a dar nada importante, nada. Lo importante se puede encontrar en un abrazo, en una caricia, en dos palabras.
Toca parar, toca ver todo desde la quietud, no desde un cohete descontrolado, toca fijar bien la atención donde está lo importante. Toca, y ya mismo.