En cuanto se empieza a disolver a base de esfuerzo y perseverancia, suena hasta ridícula. Pero hay que ver el daño que inflige. Mina tu autoestima y destruye por dentro tu energía para que no te veas capaz ni de levantarte.
En esas estoy, peleando contra mí mismo, contra esa vocecica que no para de sembrar dudas, y más dudas... Te voy a reventar. Ya hablaremos en julio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario